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Receta de Ensaimada de nata

La ensaimada es un bollo suave y sabroso, en forma de caracol, que es sin duda el buque insignia de la repostería mallorquina. Es difícil encontrar, en otras partes de España, unas ensaimadas tan exquisitas como las de Mallorca, porque la mayor parte están insípidas, no son verdaderas ensaimadas mallorquinas.

El secreto: la utilización de la manteca de cerdo con profusión, que es el elemento que le da ese sabor tan exquisito y particular. Su elaboración no resulta fácil y hay que planificar su elaboración con tiempo, ya que la masa contiene levadura fresca y necesita unas cuantas horas para su fermentación. Lo mejor es empezar la tarde anterior a su consumo para que la levadura haga crecer la masa, y ponerse manos a la obra al día siguiente.

Hay tantas variedades como podamos imaginar: sin relleno y con rellenos dulces (crema, chocolate, nata) o salados (sobrasada, queso). Todas están absolutamente deliciosas, y en esta ocasión vamos a elaborar la ensaimada de nata.

Receta de Ensaimada de nata

Ensaimada de nata

Ingredientes para Ensaimada de nata

  • 300 gr. de harina de fuerza
  • 100 gr. de manteca de cerdo
  • 1 huevo
  • 80 ml de agua
  • 10 gr. de levadura fresca
  • 100 gr. de azúcar
  • Azúcar glas al gusto
  • Nata montada al gusto

Cómo hacer Ensaimada de nata

  1. En un recipiente amplio ponemos el huevo, el azúcar, una sexta parte de la manteca de cerdo, y se va incorporando, con un colador de tamizar la harina. Después, amasamos con las manos para integrar toda la mezcla. Amasamos de forma intensa, alternando con una forma más suave.
  2. Tras 15 minutos de amasado, diluimos la levadura en el agua y vamos incorporando esta mezcla a la anterior. Seguimos trabajando la masa hasta que se adquiera una consistencia lo suficientemente elástica como para poder estirarla sin que se nos rompa. Si resulta demasiado pegajosa, nos untamos las manos con aceite de oliva o girasol y la volvemos a amasar
  3. Dejamos reposar la masa unos 45-50 minutos, para que la levadura vaya haciendo su efecto y la masa crezca.
  4. Untamos de aceite una superficie de trabajo amplia y extendemos la masa sobre ella, ayudándonos con un rodillo, para que adquiera un grosor muy fino. Es importante echar el aceite en la superficie, para evitar que la masa se pegue.
  5. Cubrimos la superficie de la masa con la manteca de cerdo restante, esparciéndola bien para que cubra toda la superficie. La masa debe quedar muy fina, prácticamente traslúcida.
  6. Empezamos a enrollar sobre sí misma la masa extendida hasta formar una especie de churro lo más largo y delgado posible. Dejamos reposar unos 10 minutos el rollo.
  7. En una bandeja de horno con papel sulfurizado colocamos el “churro”, haciendo, con cuidado una espiral muy abierta, ya que en su cocción la masa va a crecer y se va a juntar, y si la dejamos muy cerrada, la ensaimada se apelmazará.
  8. Metemos la ensaimada en el horno apagado y la dejamos toda la noche para que fermente bien. Si hace calor, se deja al aire, si hace frío, mejor protegerla con un paño.
  9. Al día siguiente, comprobarás que la ensaimada ha triplicado su volumen. La sacamos y precalentamos el horno a 160º con calor arriba y abajo, y la volvemos a meter durante unos 20 minutos. Cuando esté dorada, será el momento de sacarla.
  10. Una vez hecha, la partimos por la mitad en forma transversal y añadimos la nata montada al gusto.
    Podemos añadir azúcar glas por encima, y ya está lista para consumir. Es uno de los postres más deliciosos que se pueden consumir.
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